Ejercicios para menisco: la importancia de la prehabilitación
Cuando sufrimos una lesión de rodilla, los ejercicios para menisco juegan un papel clave. Especialmente si hablamos de la prehabilitación, un paso previo a la cirugía que puede marcar la diferencia en tu recuperación.
Realizar ejercicios antes de una operación o incluso antes de iniciar un tratamiento intensivo ayuda a llegar con la rodilla más fuerte, con menos dolor y con mayor movilidad, lo que facilita una recuperación más rápida y segura.
En este artículo encontrarás una guía práctica con ejercicios para menisco enfocados en la prehabilitación, además de los errores más comunes que deberías evitar y consejos para cuidar tu rodilla en el día a día.
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¿Qué es la prehabilitación y por qué es clave en el menisco?
La prehabilitación consiste en preparar al cuerpo mediante ejercicios específicos antes de una cirugía o de un proceso de rehabilitación. En el caso del menisco, su objetivo es:
Mantener la fuerza muscular, especialmente en el cuádriceps, isquiotibiales y glúteos.
Mejorar la movilidad de la rodilla para evitar rigidez.
Reducir el dolor y la inflamación gracias a una mejor activación muscular y circulación.
Acelerar la recuperación una vez realizada la cirugía o tratamiento, porque el músculo y la articulación ya llegan “entrenados”.
Aquí puedes ver un ejemplo práctico en mi vídeo de Instagram donde muestro una rutina sencilla de prehabilitación para el menisco.
Ejercicios para menisco en fase de prehabilitación
Los siguientes ejercicios son simples, seguros y efectivos para fortalecer la rodilla antes de un tratamiento más invasivo. Lo ideal es hacerlos de forma constante, adaptando repeticiones y tiempos según la tolerancia de cada persona.
1. Activación del cuádriceps en extensión
Tumbado boca arriba, coloca una toalla enrollada bajo la rodilla. Aprieta el muslo contra la toalla intentando estirar la pierna por completo y mantén la contracción 5 segundos. Repite 10-15 veces.

2. Elevación de pierna recta
En la misma posición, con la pierna contraria doblada, eleva la pierna lesionada recta hasta unos 30-40 cm del suelo. Haz 3 series de 10 repeticiones.

3. Puentes de glúteo y core
Acostado boca arriba con las rodillas flexionadas, eleva la cadera hasta formar una línea recta entre hombros y rodillas. Mantén unos segundos y baja lentamente. 3 series de 12 repeticiones.

4. Movilidad suave de rodilla y tobillo
Con la pierna estirada, realiza movimientos de flexión y extensión de tobillo, así como un rango suave de movilidad de rodilla sin dolor. Este ejercicio favorece la circulación y disminuye la rigidez.

Errores comunes en los ejercicios para menisco
Aunque los ejercicios de prehabilitación son seguros, muchas veces se cometen fallos que pueden retrasar los resultados o incluso agravar las molestias. Estos son los más habituales:
1. Aumentar la carga demasiado rápido
Querer progresar de golpe suele generar más dolor e inflamación. La clave está en la progresión gradual.
2. Ignorar el dolor como señal de alarma
Un poco de molestia es normal, pero el dolor agudo no debe ignorarse. Escuchar al cuerpo es fundamental para evitar sobrecargas.
3. No mantener la constancia en la rutina
Los beneficios de la prehabilitación se logran con la práctica regular. Hacer los ejercicios solo de vez en cuando no genera cambios reales.
Consejos finales para cuidar el menisco y acelerar la recuperación
Haz los ejercicios a diario o al menos 4 veces por semana.
Combínalos con paseos suaves o bicicleta estática sin resistencia.
Evita movimientos bruscos, saltos o giros repentinos.
Consulta siempre a un fisioterapeuta si tienes dudas o dolor persistente.
La prehabilitación del menisco es una inversión en tu salud: cuanto mejor llegues al tratamiento o a la cirugía, mejores serán los resultados después.
No olvides revisar mi vídeo de Instagram para ver cómo realizar los ejercicios correctamente y empezar a cuidar tu rodilla desde hoy mismo.




